Introducción
La península india al sur del río Narmada se conoce como la región del Deccan. Incluye partes de Maharashtra, Madhya Pradesh, Andhra Pradesh, Karnataka, Odisha y la zona interfluvial entre los ríos Narmada y Krishna. En el siglo XIV, durante el reinado del sultán de Delhi Muhammad bin Tughlaq, surgieron dos poderosos estados: el Imperio Vijayanagara y el Reino Bahmani.
Fundación del Reino Bahmani
El Reino Bahmani nació de las rebeliones contra Muhammad bin Tughlaq. Los nobles de Gujarat, Gulbarga, Sagar y Daulatabad se levantaron, y el comandante Zafar Khan tomó la ciudad de Daulatabad. Tras derrotar al ejército tughlaq, Zafar Khan obtuvo el apoyo del sultán envejecido Nasir‑ud‑Din, quien abdico el 3 de agosto de 1347 y nombró a Hasan Gangu (también conocido como Ala‑ud‑Din Abul‑Muzaffar Hasan Bahman Shah) como sultán.
Territorio y capitales
En su apogeo, el sultanato se extendía desde los Vindhyas al norte hasta el río Tungabhadra al sur, abarcando Daulatabad, Berar, Bidar, Golconda, Ahmednagar y Gulbarga. La capital inicial fue Hasanabad (Gulbarga) (1347‑1425), que luego se trasladó a Muhammadabad (Bidar) en 1425.
Dinastía y sultanes principales
Ala‑ud‑Din Hasan Bahman Shah (1347‑1358)
Fundó la dinastía, estableció Gulbarga como capital y adoptó el título de “Bahman Shah”. Fue un hábil militar y administrador que buscó expandir el dominio bahmani sobre el sur de la India.
Mohammad Shah I (1358‑1375)
Conocido por sus guerras contra los reinos de Vijayanagara y Warangal, introdujo el uso de pólvora y reorganizó la administración en ocho departamentos.
Muḥammad Shah II (1378‑1397)
Patrocinó las artes y la ciencia; invitó a poetas persas y construyó mezquitas y escuelas gratuitas.
Firoz Shah (1397‑1422)
Reformó la administración, incorporó a hindúes en el gobierno y dejó un legado arquitectónico notable, como la mezquita de Gulbarga inspirada en la catedral de Córdoba.
Al‑Uddín Ahmad Shah I (1422‑1436)
Trasladó la capital a Bidar (renombrada Ahmednagar), llevó a cabo campañas contra Vijayanagara, Warangal y los principados de Gujarat y Malwa.
Al‑Uddín Ahmad Shah II (1436‑1458)
Continuó la expansión en el doab de Raichur y fomentó la construcción de hospitales y escuelas.
Humayun Shah (1458‑1461)
Su breve reinado estuvo marcado por la represión de revueltas y una política de conciliación entre los grupos de nobles.
Mahmud Gaun (1463‑1482)
Gran ministro y de facto gobernante; amplió el territorio hasta la costa del Océano Índico, conquistó Goa y fortaleció la economía mediante reformas agrarias y comerciales.
Shihab‑ud‑Din Mahmud Shah II (1482‑1518)
Su gobierno estuvo dominado por el poderoso visir Mahmud Gaun; la desintegración comenzó cuando los gobernadores provinciales declararon su independencia.
Administración
El sultanato contaba con un gobierno central encabezado por el sultán y asistido por ocho ministros (Vaqīl‑e‑Sult̤ān, Amīr‑e‑Jumla, etc.). El territorio se dividía en provincias (tarafs) gobernadas por “tarafdars”. Bajo Mahmud Gaun, las cuatro provincias originales se duplicaron a ocho para mejorar el control central.
Sociedad y cultura
La población estaba compuesta por hindúes (agricultores, artesanos, comerciantes) y musulmanes (soldados y funcionarios). El sultanato promovió la conversión al islam, pero también permitió la participación hindú en la administración. Los sultanes patrocinaron la educación: se fundaron madrasas, se invitaron eruditos persas y se construyeron bibliotecas con más de 3 000 volúmenes.
Legado artístico
La arquitectura bahmani combina estilos indios con influencias turcas, egipcias e iraníes. Destacan las mezquitas de Gulbarga y Bidar, los palacios de colores, los “palacios del cielo” y el famoso Madrasá de 1472, considerado una obra maestra del arte indo‑islámico.
Declive y disolución
Tras la muerte de Mahmud Gaun (1481) y la posterior ejecución de su sucesor, la rivalidad entre los nobles afaqí (extranjeros) y los deccani (locales) se intensificó. Entre 1490 y 1527 el sultanato se fragmentó en cinco estados independientes: Ahmednagar, Bijapur, Golconda, Berar y Bidar, conocidos colectivamente como los “Sultanatos de Deccan”. El último sultán, Kalīmullāh Shah, murió en 1527, poniendo fin al Reino Bahmani.
El Reino Bahmani sirvió como puente cultural entre el norte y el sur de la India, influyendo en la arquitectura, la literatura y la administración de los posteriores sultanatos y del Imperio mogol.