Periodo posterior a los Gupta
Tras la caída del Imperio Gupta, surgieron varios reinos menores en el norte de la India. Los más destacados fueron los Matharas y la dinastía Pushyabhuti, que compitieron por el control político y cultural de la región.
Harshavardhana (dinastía Pushyabhuti, 606‑647 d.C.)
Harshavardhana, conocido también como Harsha, estableció su capital en Thanesar. Mientras tanto, la ciudad de Kannauj estaba bajo el dominio de la dinastía Maukhari. Harsha consolidó su poder al derrotar a su primo Grahavarman y, a partir de entonces, convirtió a Kannauj en el centro de un gobierno autónomo.
La mayor fuente sobre su reinado es el Harshacharita, escrito por el poeta Banabhatta. Durante su mandato, el monje y viajero chino Xuanzang (también llamado Hiuen Tsang) visitó la India y describió la prosperidad y la tolerancia religiosa de la corte de Harsha.
Harsha promovió la cultura y la literatura. Patrocinó la composición de tres importantes obras teatrales: Ratnavali, Priyadarsika y Nagananda. En su corte también se encontraban eruditos como Mayur, Dīvakara y Jayasena.
Según inscripciones encontradas en Madhuban y Banskheda, Harsha fue venerado como "Param Maheshvara" (el supremo señor). En 643 d.C. convocó una gran asamblea budista en Kanyakubja (Kannauj); la presidencia de dicha reunión fue asumida por el rey Bhaskar Varman de Kamarupa (actual Assam).
Sucesión tras la muerte de Harsha
Tras la muerte de Harshavardhana en 647 d.C., el trono de Kannauj pasó a Yashovarman. Este nuevo gobernante continuó la tradición de mecenazgo cultural, apoyando al poeta Pati y encargando al cronista Vakpati la redacción de una crónica que narraba sus victorias militares.
En 731 d.C. Yashovarman envió al embajador Buddhasena a la corte del emperador Tang en China, reforzando los lazos diplomáticos entre la India y el lejano oriente.