La civilización china se desarrolló a lo largo de varios milenios, comenzando con la dinastía Xia, considerada la primera dinastía histórica de China.
Dinastía Xia (c. 2070‑1600 a.C.)
Fundada en el valle del río Amarillo alrededor del 2070 a.C., la dinastía Xia marcó el inicio de la era histórica china, aunque su existencia está parcialmente basada en la tradición y la arqueología.
Dinastía Shang (c. 1600‑1046 a.C.)
Posterior a la Xia, la dinastía Shang gobernó hasta el 1046 a.C., dejando evidencias arqueológicas como los huesos de oráculo y bronce.
Dinastía Zhou (c. 1046‑256 a.C.)
La dinastía Zhou, la más longeva de la China antigua, se mantuvo en el poder desde el 1046 a.C. hasta el 256 a.C. Su período se divide en Zhou Occidental y Zhou Oriental, este último incluye la era de los Reinos Combatientes.
Periodo de los Reinos Combatientes (475‑221 a.C.)
Tras la caída de Zhou Oriental, varios estados lucharon por la hegemonía. Este conflicto continuó hasta que, en el 221 a.C., el estado de Qin salió victorioso.
Dinastía Qin (221‑206 a.C.)
Qin unificó los territorios chinos bajo el primer imperio centralizado, sentando las bases del Estado chino clásico.
En resumen, la “China antigua” abarca aproximadamente desde el 2070 a.C. con la dinastía Xia hasta el 206 a.C. con la caída de Qin.