Orden Ejecutiva 9066 y el internamiento masivo
En febrero de 1942 el presidente Franklin D. Roosevelt firmó la Orden Ejecutiva 9066, que autorizó al ejército a declarar zonas militares en la costa oeste. Todas las personas de ascendencia japonesa, sin importar su ciudadanía, fueron obligadas a abandonar sus hogares y fueron internadas en campos de concentración. Aproximadamente 120 000 japoneses‑estadounidenses fueron trasladados contra su voluntad.
Otras formas de discriminación
Los gobiernos estatales y municipales aprobaron leyes que limitaban la propiedad de tierras y negocios por parte de los japoneses‑estadounidenses. Sus establecimientos fueron confiscados o vandalizados y se les negó el acceso a empleo, educación y vivienda. Además, fueron víctimas de agresiones, insultos raciales y acoso por parte de la población civil.
Restricciones cotidianas
Se impusieron toques de queda, prohibiciones de viajar y restricciones laborales que impedían a muchos desempeñar ciertos trabajos. También se les negó el derecho al voto y a ocupar cargos públicos.
Reconocimiento y reparaciones
Estas políticas violaron los derechos civiles de los japoneses‑estadounidenses y constituyen uno de los capítulos más vergonzosos de la historia estadounidense. En 1988 el Congreso aprobó la Ley de Libertades Civiles, que reconoció oficialmente los abusos y ofreció una disculpa acompañada de una compensación financiera a los sobrevivientes.