Respuesta
En agosto de 1940, Estados Unidos decidió congelar todos los activos japoneses que se encontraban en territorio estadounidense. Esta medida, adoptada como respuesta coercitiva a la expansión militar de Japón en la Indochina francesa, limitó gravemente el acceso de Japón a recursos financieros y petrolíferos, presionando al gobierno japonés a considerar la guerra contra EE. UU.