Los padres chinos en la dinastía Han favorecían a los varones por varias razones:
Sociedad patriarcal
La estructura social de la época era fuertemente patriarcal; la línea de sangre, la herencia y la propiedad se transmitían por el varón. Los hijos varones garantizaban la continuidad del apellido y del culto ancestral.
Función económica
Se consideraba que los hombres eran los principales proveedores. Se esperaba que trabajaran en la agricultura, el comercio o desempeñaran cargos oficiales para sostener económicamente al hogar.
Leyes de herencia
Según la legislación de la dinastía Han, los hijos varones tenían derecho a heredar la propiedad y la riqueza del padre. Las hijas, por su parte, recibían únicamente objetos personales o una pequeña dote al casarse.
Servicio militar
Los varones estaban obligados a incorporarse al ejército al alcanzar cierta edad. El servicio militar se veía como un deber honorable y una forma de proteger a la familia y al Estado.
Prestigio social
Tener hijos varones confería prestigio y respeto a la familia. El nacimiento de un hijo se celebraba con ceremonias y rituales más elaborados que los de una hija.
Es importante señalar que estas normas no implican que las niñas fueran maltratadas; recibían cariño y cuidados, pero contaban con menos oportunidades y privilegios que los varones.