El confucianismo, originario de China, llegó a Japón a través de diversos canales a lo largo de los siglos. A continuación se describen los principales medios de transmisión.
1. Misiones diplomáticas
Durante la dinastía Tang (618‑907 d.C.), la corte japonesa envió embajadas a China compuestas por funcionarios, eruditos y monjes. Estos delegados estudiaron el confucianismo y regresaron con libros y enseñanzas.
2. Estudios en China
Estudiantes y académicos japoneses viajaron a las renombradas academias y monasterios chinos para profundizar en los clásicos confucianos y otras obras literarias.
3. Intercambio de monjes budistas
Monjes budistas japoneses visitaron China, trajeron textos religiosos y, a menudo, también absorbieron conceptos confucianos que estaban entrelazados con el budismo local.
4. Traducciones y escritos de monjes japoneses
Los monjes japoneses tradujeron obras chinas al japonés, redactaron comentarios sobre los clásicos confucianos y difundieron sus ideas mediante lecturas y enseñanzas.
5. Creación de escuelas confucianas
Se fundaron instituciones como el Ashikaga Gakko, donde eruditos enseñaban ética, política y administración basadas en el confucianismo.
6. Influencia del neoconfucianismo
En el siglo XVI, el neoconfucianismo, una versión reformada del pensamiento confuciano, llegó desde China y ejerció una profunda influencia en la filosofía y la moral japonesa.
7. Adopción oficial por el shogunato Tokugawa
El shogunato Tokugawa (1603‑1868) adoptó oficialmente el confucianismo como fundamento ideológico del Estado. Sus enseñanzas estructuraron la legislación, la educación y la administración, consolidando su presencia en toda la sociedad japonesa.