China ofrece una gran variedad de experiencias para viajeros, desde historia milenaria hasta paisajes naturales sorprendentes.
Visitar la Gran Muralla China
Considerada una de las maravillas arquitectónicas del mundo, la Gran Muralla se extiende más de 6.000 km a lo largo del territorio chino. Es una visita obligada para cualquier turista.
Explorar la Ciudad Prohibida
Ubicada en el corazón de Pekín, la Ciudad Prohibida fue la residencia imperial durante más de 500 años. Este vasto complejo de palacios, templos y jardines es Patrimonio de la Humanidad.
Paseo en barco por el río Li
El río Li, famoso por sus paisajes kársticos, permite recorridos en barco que atraviesan pintorescos pueblos y templos, ofreciendo una experiencia única.
Conocer el Ejército de Terracota
En Xi’an se encuentran más de 8.000 figuras de terracota a tamaño real, enterradas junto al primer emperador Qin Shi Huang. Es otro sitio declarado Patrimonio de la Humanidad.
Ir de compras en Shanghái
Esta metrópolis moderna y cosmopolita brinda una oferta comercial variada: centros comerciales de lujo, mercados tradicionales y boutiques de diseñadores.
Degustar la gastronomía china
La cocina china es famosa en todo el mundo. No te pierdas el pato pekinés, los fideos, los dumplings y el hot pot, entre otros platos típicos.
Aprender sobre la cultura china
Visita museos, templos y sitios históricos, o participa en clases de cocina y caligrafía para sumergirte en la milenaria cultura del país.
Hacer senderismo en las montañas
China cuenta con varias cordilleras ideales para trekking, como el Monte Huangshan, el Monte Tai y, para los más aventureros, el Monte Everest.
Visitar a los pandas gigantes
Los centros de conservación más destacados son la Base de Investigación de Chengdu, la Reserva Nacional Wolong y la Base Bifengxia, donde podrás observar a estos adorables animales.
Relajarse en las playas
Con una extensa costa, China ofrece playas espectaculares como las de la isla de Hainan, Sanya y Qingdao, perfectas para descansar.