Contexto histórico
En 1274 Kublai Khan envió una gran flota mongola contra la isla de Kyushu, en Japón. Sin embargo, la armada nunca llegó a desembarcar. Una combinación de tormentas intensas y la resistencia de los samuráis impidió que los mongoles establecieran una batalla naval o terrestre.
¿Qué ocurrió exactamente?
Los mongoles fueron sorprendidos por una fuerte tormenta, conocida posteriormente como “kamikaze” (viento divino), que dispersó gran parte de sus barcos y causó graves pérdidas. Antes de que pudieran intentar un desembarco, la flota quedó desorganizada y obligada a retirarse.
Conclusión
Por lo tanto, no hubo una “primera batalla” en la que los mongoles fueran derrotados; simplemente sus intentos de invasión fueron abortados antes de que pudieran enfrentarse a los japoneses en tierra.