Los nombres ya existían
Estados Unidos no creó ni decidió los nombres de las ciudades sobre las que lanzó las bombas atómicas. Hiroshima y Nagasaki ya llevaban esos nombres mucho antes de 1945.
Hiroshima
Fundada en el siglo XVI, su denominación proviene de las palabras japonesas hiro (ancho) y shima (isla), que juntas significan “isla amplia”.
Nagasaki
También establecida en el siglo XVI, su nombre deriva de naga (largo) y saki (cabo), es decir “cabo largo”.
Por lo tanto, los nombres no fueron elegidos por EE.UU., sino que forman parte de la historia milenaria de Japón.