Contexto histórico
Tras el ataque a Pearl Harbor en diciembre de 1941, Japón centró su estrategia militar en asegurar el dominio de las islas del Pacífico y en expandirse por el Sudeste Asiático.
Limitaciones para una invasión continental
El Imperio japonés carecía de la capacidad naval y del número de tropas necesarios para lanzar una invasión exitosa del territorio continental de los Estados Unidos. Su flota había sufrido importantes pérdidas y el transporte de millones de soldados a través del Océano Pacífico estaba fuera de alcance.
Conclusión
En consecuencia, una invasión a gran escala de EE. UU. habría sido inviable; Japón optó por consolidar sus conquistas en el Pacífico y en Asia en lugar de intentar un asalto al continente americano.