La ONU
La Organización de las Naciones Unidas tuvo un papel central en la Guerra de Corea. Tras la invasión de Corea del Sur por parte de Corea del Norte, el Consejo de Seguridad aprobó la Resolución 82, que exigía la retirada inmediata de las fuerzas norcoreanas. La ONU creó un mando unificado, liderado por Estados Unidos, compuesto por tropas de varios países miembros, entre ellos Corea del Sur y otras naciones aliadas, para repeler la agresión.
La Unión Soviética
La Unión Soviética apoyó a Corea del Norte durante todo el conflicto, suministrándole armamento, entrenamiento y asesores militares. Pilotos soviéticos incluso realizaron misiones de combate en apoyo de los norcoreanos, aunque Moscú no desplegó tropas terrestres en el frente.
China
China también respaldó a Corea del Norte. En octubre de 1950, después de que las fuerzas de la ONU cruzaran el paralelo 38 y avanzaran hacia el norte, China intervino enviando cientos de miles de soldados. Las tropas chinas lograron detener el avance de la ONU y empujarla de regreso al paralelo 38, forzando finalmente a las fuerzas internacionales a aceptar un alto el fuego.
Estados Unidos
Estados Unidos encabezó la respuesta de la ONU, proporcionando la mayor parte de las tropas, equipos y recursos logísticos del mando unificado. Además, Washington ofreció apoyo económico y político a Corea del Sur durante y después del conflicto.
La guerra terminó en un estancamiento en 1953 con la firma del Acuerdo de Armisticio de Corea, que estableció una zona desmilitarizada (DMZ) entre el Norte y el Sur, frontera que permanece hasta hoy.