Visita de George y Barbara Bush a Japón (abril de 1982)
En abril de 1982 el vicepresidente de Estados Unidos, George H. W. Bush, y su esposa, la futura primera dama Barbara Bush, realizaron una visita oficial a Japón. El punto culminante del viaje fue la recepción en el Palacio Imperial a cargo del emperador Hirohito.
Según el libro de memorias de Barbara Bush, mientras esperaban la llegada del emperador, ella quedó fascinada por la majestuosidad del palacio y se preguntó cómo sería el hombre que había ordenado el ataque a Pearl Harbor y había llevado a Estados Unidos a la Segunda Guerra Mundial. Cuando las puertas se abrieron y apareció Hirohito, la esposa del vicepresidente se sorprendió al ver a un hombre de baja estatura, con apariencia frágil y movimientos pausados.
El breve intercambio
Tras los saludos protocolares, los Bush se sentaron a la mesa. Barbara, deseosa de conocer al monarca que durante años había sido venerado como una deidad en Japón, le formuló una serie de preguntas. Las respuestas del emperador fueron escasas, limitándose a monosílabos y, en el mejor de los casos, a un cortés “gracias”. Sin embargo, ella no se dio por vencida.
Barbara: “Este palacio es maravilloso”.
Hirohito: “Gracias”.
Barbara: “¿Es nuevo?”.
Hirohito: “Sí”.
Barbara: “¿Y el anterior? ¿Se derrumbó por el paso del tiempo?”.
Hirohito: “No, fue bombardeado”.
El palacio imperial original fue destruido durante los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial y fue reconstruido en 1968, manteniendo el estilo arquitectónico tradicional.

