Historia de América del Norte

Después de recibir 37 heridas en 6 horas, un escupitajo le salvó la vida

Roy P. Benavidez, héroe de los Green Berets

Esta es la historia de Roy P. Benavidez, sargento de las Fuerzas Especiales del Ejército de los Estados Unidos (conocidos como Green Berets) durante la Guerra de Vietnam.

La emboscada

Un grupo de reconocimiento compuesto por tres Green Berets y nueve montagnards —indígenas de las tierras altas centrales de Vietnam que luchaban junto a los soldados estadounidenses— fue emboscado por el Vietcong en la selva, cerca de la frontera con Camboya. El mensaje de auxilio “¡ sáquennos de aquí!” se repetía sin cesar mientras estallaban los disparos.

Sin pensarlo dos veces y con la única arma que llevaba, un cuchillo, Benavidez se lanzó al helicóptero de evacuación que acababa de despegar. Desde el aire observaron la situación crítica de sus compañeros, pero la densa vegetación y el fuego enemigo impedían un aterrizaje cercano.

El rescate a pie

Al encontrar una clareara a unos 70 metros, Benavidez tomó un botiquín y saltó del helicóptero. Mientras corría hacia sus compañeros fue alcanzado en la pierna y fragmentos de una granada le impactaron la cara y la cabeza, pero logró llegar al punto de encuentro.

Allí encontró a cuatro soldados muertos y al resto gravemente herido. Recuperó documentos clasificados, administró morfina, organizó la defensa y señaló al helicóptero la zona para que intentara acercarse. Cuando la aeronave intentó despegar, fue derribada.

Defensa durante seis horas

Junto a los pocos supervivientes, Benavidez, a pesar de sus múltiples heridas, estableció un perímetro de defensa alrededor del fuselaje estrellado. Durante seis horas marcó la posición del enemigo con bengalas de humo, permitiendo que la fuerza aérea realizara bombardeos de limpieza.

Cuando finalmente llegaron los helicópteros de evacuación, Benavidez cayó al suelo… había sido alcanzado 37 veces. En la base, su cuerpo sin vida, cubierto de sangre, con intestinos protruidos por una herida abdominal, fue colocado junto a los muertos. Cuando iban a meterlo en una bolsa mortuoria, Benavidez escupió al médico, demostrando que aún estaba vivo.

Recuperación y honores

Fue trasladado a Shaigon, donde pasó casi un año en hospitales recuperándose de siete heridas de bala, dos de bayoneta y 28 fragmentos de metralla. En 1968 recibió la Distinguished Service Cross y, en 1973, la Medalla de Honor. Falleció en 1998, a los 63 años, a causa de una insuficiencia respiratoria.

Después de recibir 37 heridas en 6 horas, un escupitajo le salvó la vida

Después de recibir 37 heridas en 6 horas, un escupitajo le salvó la vida