Los avances del comunismo después de la Segunda Guerra Mundial generaron temores que allanaron el camino a los excesos del macartismo.
Principales logros que alimentaron la alarma en EE. UU.
1. Victoria soviética sobre la Alemania nazi
La derrota de la Alemania nazi por parte de la Unión Soviética demostró que un país comunista podía no solo sobrevivir, sino también vencer a una potencia capitalista en guerra. Este triunfo elevó el prestigio del comunismo a nivel mundial y lo presentó como una alternativa viable al capitalismo.
2. Implantación de gobiernos comunistas en Europa del Este
Tras el conflicto, Moscú estableció regímenes comunistas en Polonia, Checoslovaquia, Hungría y otros países de la región. La expansión de la esfera soviética acercó al comunismo a las fronteras de Estados Unidos, intensificando la percepción de una amenaza latente.
3. Fundación de la República Popular China
En 1949, el Partido Comunista Chino, liderado por Mao Zedong, ganó la guerra civil y proclamó la República Popular de China. Este hecho supuso un golpe estratégico a los intereses estadounidenses en Asia y reforzó la idea de que el comunismo se propagaba a gran velocidad.
4. Guerra de Corea (1950‑1953)
El estallido de la Guerra de Corea avivó las tensiones de la Guerra Fría y aumentó el miedo de los estadounidenses al comunismo, pese a que la participación terrestre estadounidense se limitó a Corea del Sur.
Estos logros comunistas generaron un clima de temor generalizado en Estados Unidos, alimentado por la falta de comprensión del comunismo y una tradición de persecución política. En ese ambiente de histeria, el senador Joseph McCarthy encontró el terreno fértil para lanzar sus acusaciones y provocar los excesos del macartismo.