La Ley Kansas‑Nebraska de 1854, impulsada por el senador Stephen A. Douglas, permitió la creación de los territorios de Kansas y Nebraska y anuló el Compromiso de Misuri de 1820, que había prohibido la esclavitud al norte del paralelo 36°30′. Al abrir la posibilidad de decidir la cuestión de la esclavitud mediante la soberanía popular, la ley reavivó intensos debates y desencadenó violentos enfrentamientos entre facciones pro‑y anti‑esclavitud, conocidos como “Bleeding Kansas”.
Eventos clave que llevaron de la Ley Kansas‑Nebraska a la secesión
- Constitución de Lecompton (1857): Los partidarios de la esclavitud redactaron una constitución que la permitía en Kansas. Los abolicionistas la rechazaron y el gobierno federal se negó a reconocerla, profundizando la división.
- Sentencia Dred Scott (1857): La Corte Suprema declaró que los afroamericanos no eran ciudadanos estadounidenses y, por tanto, no podían demandar en tribunales federales. Esta decisión avivó la hostilidad entre Norte y Sur.
- Incursión de John Brown en Harpers Ferry (1859): El abolicionista intentó apoderarse del arsenal federal para iniciar una insurrección armada contra la esclavitud. Aunque fracasó, el hecho intensificó el clima de confrontación.
- Elección de Abraham Lincoln (1860): La victoria del candidato republicano, que se oponía a la expansión de la esclavitud, provocó la secesión de Carolina del Sur y, poco después, de otros seis estados del sur.
En conjunto, la Ley Kansas‑Nebraska no solo reabrió el debate sobre la esclavitud en los nuevos territorios, sino que también alimentó una serie de crisis políticas y violentas que incrementaron la polarización entre Norte y Sur, culminando en la secesión de los estados del sur y el estallido de la Guerra Civil estadounidense.