Grover Cleveland (1837-1908) nació en Caldwell, Nueva Jersey, hijo de un ministro presbiteriano. Su padre, de origen británico, y su madre, descendiente de inmigrantes alemanes, se establecieron en Ohio, de donde proviene el nombre de la familia.
Tras la muerte de su padre en la adolescencia, Cleveland fue criado por un tío adinerado. Se trasladó a Nueva York, donde estudió derecho, aprobó el examen de abogacía y trabajó como asistente del fiscal del distrito y como sheriff. Su carrera política despegó cuando se convirtió en alcalde de Buffalo, lo que le permitió obtener la nominación demócrata para la elección presidencial de 1884.
22.º presidente de los Estados Unidos
Como presidente (1885‑1889), Cleveland se ganó la reputación de “presidente puritano” por su estricta ética protestante. Utilizó el veto más frecuentemente que cualquier otro mandatario de su época, con más de 400 vetos, una cifra extraordinaria frente a los ~200 vetos acumulados por todos sus predecesores.
Impulsó reformas estructurales: reguló las pensiones de veteranos, limitó los subsidios a los ferrocarriles y defendió aranceles más justos, en contra de los intereses de los grandes capitalistas industriales.
Su postura independiente le valió la derrota ante el republicano Benjamin Harrison en 1888.
24.º presidente de los Estados Unidos
Después de su primer mandato, Cleveland volvió a la práctica del derecho, pero se presentó nuevamente en 1892 y ganó, convirtiéndose en el único presidente en servir dos períodos no consecutivos (1893‑1897).
Durante su segundo mandato enfrentó la profunda depresión económica de 1893, provocada por problemas agrícolas, la crisis monetaria y la caída de la industria ferroviaria. Sus políticas antimonopolio y su oposición a los aranceles proteccionistas ganaron el apoyo popular, aunque la crisis limitó su popularidad.
Últimos años y legado
Al terminar su segundo mandato, Cleveland se retiró a la vida privada, escribió sus memorias y se dedicó a la enseñanza. Se opuso al imperialismo estadounidense, participando en la Federación Antimperialista Americana durante la guerra con España.
Falleció el 24 de junio de 1908, a los 71 años, dejando un legado de integridad y de defensa del libre comercio.