La Revolución Industrial transformó la producción y la sociedad, concentrándose en varios centros urbanos que se convirtieron en focos de innovación y desarrollo industrial.
Reino Unido
Manchester, Birmingham, Liverpool y Londres fueron pilares del proceso industrial británico.
Bélgica
Bruselas destacó como una de las primeras ciudades continentales en industrializarse.
Francia
París y Lyon jugaron un papel importante en la expansión industrial francesa.
Alemania
Berlín y el Valle del Ruhr se convirtieron en núcleos industriales clave.
Estados Unidos
New York, Boston y Filadelfia fueron ciudades estadounidenses donde la industrialización cobró gran impulso.