La mayoría de los tanques de la Primera Guerra Mundial estaban equipados con armas.
El armamento principal variaba: algunos montaban ametralladoras, mientras que otros disponían de cañones o obuses.
Por ejemplo, el tanque francés Schneider CA1 llevaba un obús de 75 mm, y el británico Mark V estaba armado con dos cañones de 6 lb y varias ametralladoras.