Escocia forma parte del Reino Unido, por lo que no declaró la guerra de manera independiente. El Reino Unido anunció el estado de guerra contra Alemania el 4 de agosto de 1914, fecha en la que, de facto, Escocia también quedó involucrada.
Durante el conflicto, los soldados escoceses combatieron bajo la bandera del Ejército Británico, participando en diversas campañas y batallas clave en el frente occidental, los Balcanes, Oriente Medio y África.
Así, la participación escocesa en la Primera Guerra Mundial se debió a su integración política y militar dentro del Reino Unido, y no a una decisión de entrar en la guerra por separado.