Después de escapar de las plantaciones, los esclavos encontraban múltiples rutas y recursos para llegar a la libertad.
Casas seguras
En ciudades del norte como Filadelfia, Nueva York y Boston se establecieron numerosas casas seguras que ofrecían refugio temporal.
Redes clandestinas
Los fugitivos formaban parte de redes secretas que proporcionaban comida, alojamiento y transporte. Estas rutas, conocidas como el Ferrocarril Subterráneo, conectaban distintas localidades y facilitaban el desplazamiento seguro.
Estrategias de camuflaje
Para evitar ser detectados, muchos afroamericanos adoptaban disfraces y comportamientos que les permitían pasar desapercibidos. Se vestían como marineros, utilizaban pases falsos y, en ocasiones, modificaban su acento para confundirse con la población local.