Historia de América del Norte

Isaac Parker, el juez de la horca

Isaac Parker, el juez de la horca A medida que la expansión de Estados Unidos avanzaba hacia el oeste en el siglo XIX, la administración de justicia en los nuevos territorios se convirtió en un grave problema. La falta de un sistema judicial y policial comparable al de las regiones más civilizadas del este obligaba a la población a buscar soluciones improvisadas.

Justicia improvisada y la Ley del Lynch

En muchos casos la justicia era aplicada directamente por los ciudadanos, que no podían o no querían esperar la llegada de autoridades que estaban a cientos de kilómetros. De aquí surgió el término "lynching", derivado de la "Ley de Lynch", que consistía en ejecutar a los acusados sin una condena judicial previa. Los juicios eran escasos y los jueces, a menudo designados arbitrariamente, carecían de formación legal y resolvían disputas en bares o salones, a veces solo para lucrarse con multas.

El caso más famoso de esta justicia extraña es el de Roy Bean, quien, desde su salón en Langtry, Texas, imponía la "Ley del Oeste del Pecos" bajo letreros que anunciaban su autoridad y su cerveza.

Isaac Parker: un juez con formación jurídica

Isaac Parker nació en 1838 en Ohio. Era abogado cuando estalló la Guerra Civil; tras el conflicto retomó su carrera y, en 1875, el presidente Ulysses S. Grant lo nombró juez de distrito en Fort Smith, Arkansas. En esa zona los criminales vagaban libremente, asaltando a granjeros y ganaderos.

Influenciado por sus creencias metodistas, Parker mostró una severa ética de trabajo: en los dos primeros meses de su mandato procesó a 91 abogados por deslealtad al defender a sus clientes.

Una carrera marcada por los juicios y las ejecuciones

Parker ejerció en Fort Smith durante veintiún años, celebrando juicios de lunes a sábado. Se estima que dirigió más de 13 000 procesos, dictó 344 sentencias de muerte y, en más de 160 casos, la pena se ejecutó mediante ahorcamiento.

El episodio que le valió el apodo de "juez de la horca" ocurrió el 10 de mayo de 1875, cuando condenó a ocho hombres por asesinato. Dos de ellos murieron intentando escapar o recibieron conmutación por su juventud, de modo que el 3 de septiembre de 1875 seis condenados —Daniel Evans, Samuel Fuilt, el indio Smoker Man Killer, John Wittington, James Moore y Edmund Campbell— fueron ahorcados en público por el verdugo George Maledon. El evento atrajo a multitudes y a la prensa nacional, convirtiéndose en una especie de espectáculo sin precedentes.

Según Parker, él no enviaba a los hombres a la horca; era la ley la que lo hacía. Además, todas las ejecuciones fueron públicas, pues él creía que “una lección visible sobre la cabeza de otro produce un efecto disuasorio saludable”.

Legado y lecturas recomendadas

Parker mantuvo su cargo hasta poco antes de su muerte, el 17 de noviembre de 1896. Quienes deseen profundizar en la historia del salvaje oeste y sus personajes pueden consultar el libro "A Brief History of the Wild West, Gunslingers and Outlaws" de Gregorio Doval, así como sus otras obras de la colección «Brief history», entre ellas "Brief History of the Cowboys", "Brief History of the Conquest of the West" y "Brief History of the North American Indians".

Imagen: Isaac Parker