Orígenes tempranos
En los primeros años del siglo XIX, se utilizaban ferrocarriles de tracción animal para mover mercancías y materiales a lo largo de vías de madera o hierro.
La primera locomotora de vapor
El 27 de julio de 1825 se introdujo la primera locomotora de vapor en los Estados Unidos, marcando el inicio de la era ferroviaria impulsada por vapor.
Expansión y auge ferroviario
A mediados del siglo XIX, los locomotores de vapor se habían extendido tanto para el transporte de carga como de pasajeros, convirtiéndose en la columna vertebral del desarrollo económico del país.
El ferrocarril transcontinental
La culminación de este proceso llegó en 1869 con la finalización del ferrocarril transcontinental, que unió la costa este con la costa oeste y aceleró la expansión y el comercio nacional.