Expectativas del Norte
Preservar la Unión: El objetivo principal era mantener la unidad de los Estados Unidos y evitar la secesión de los estados del Sur. Creían en un gobierno central fuerte y en la autoridad federal sobre los estados.
Intereses económicos: La economía del Norte era industrializada; conservar la Unión era visto como esencial para el comercio, el transporte y la prosperidad.
Emancipación gradual: Aunque algunos abolicionistas exigían la abolición inmediata, la mayoría prefería una emancipación progresiva mediante enmiendas constitucionales o presión política.
Expectativas del Sur
Defensa de los derechos de los estados: Los estados sureños defendían la soberanía estatal y su autonomía, especialmente para mantener la esclavitud y controlar impuestos y comercio.
Protección de la esclavitud: Para los dueños de plantaciones, la esclavitud era el pilar económico; temían que el gobierno del Norte la aboliera.
Creación de una Confederación: Algunos suristas soñaban con una nación independiente o confederación separada de los EE. UU.
Expectativas sobre el desarrollo de la guerra
Conflicto breve y decisivo: Tanto el Norte como el Sur esperaban una guerra corta, resolviéndose en meses.
Negociaciones políticas: Se confiaba en que el compromiso político evitaría o acortaría el conflicto, pero los intentos fracasaron.
Creencias en la superioridad militar
Confianza del Norte: Mayor población, economía más fuerte e infraestructura industrial les daba la impresión de ventaja militar.
Confianza del Sur: Orgullo regional, tradición en caballería y conocimiento del terreno se consideraban suficientes para compensar sus desventajas.
Al final, la guerra se prolongó cuatro años, provocando enormes pérdidas humanas y profundas transformaciones sociales, políticas y económicas en ambos bandos.