1. Agricultura
En el siglo XVIII la gran mayoría de la población estadounidense vivía en áreas rurales y se dedicaba a la agricultura. Los cultivos más comunes eran el maíz, el trigo y el tabaco. La producción era mayoritariamente familiar, aunque también existían plantaciones de mayor escala que empleaban mano de obra esclava.
2. Manufactura
La manufactura emergió como un sector clave, concentrándose en ciudades como Boston, Nueva York y Filadelfia. Allí se fabricaban muebles, prendas de vestir y productos de hierro, abasteciendo tanto al mercado interno como a la demanda colonial.
3. Comercio
El comercio constituía el motor de la economía colonial. Las colonias exportaban tabaco, arroz y pieles hacia Europa, mientras que importaban telas, herramientas y bienes manufacturados del Viejo Continente.