1. La esclavitud
La esclavitud era el tema más controvertido. En los estados del Norte la institución había sido abolida, mientras que el Sur dependía del trabajo forzado para sostener su economía agrícola. La expansión de la esclavitud a nuevos territorios y la cuestión de los esclavos fugitivos profundizaban la brecha entre ambas regiones.
2. Derechos de los estados vs. poder federal
El debate sobre el equilibrio entre la autoridad del gobierno federal y la autonomía de los estados alimentaba el conflicto. Los estados sureños defendían los derechos estatales y una mínima intervención federal; los del Norte, al contrario, favorecían un gobierno central más fuerte.
3. Desarrollo económico y aranceles
El Norte experimentaba una rápida industrialización, mientras que el Sur permanecía esencialmente agrario. Esto generaba discrepancias en la política comercial: el Norte apoyaba aranceles protectores para sus industrias, y el Sur los rechazaba porque encarecían los productos importados.
4. Inmigración
El gran flujo de inmigrantes europeos, concentrado sobre todo en los estados del Norte, provocaba tensiones con la población nativa. La competencia laboral, las diferencias religiosas y los choques culturales alimentaban el sentimiento antinmigrante y la discriminación.
5. Destino manifiesto y expansión occidental
La creencia en el “destino manifiesto”, que justificaba la expansión territorial del país a lo largo del continente, desencadenó disputas sobre la adquisición de nuevos territorios y la posible extensión de la esclavitud en esas áreas.
Estas cuestiones sociales, políticas y económicas se entrelazaron, intensificando la división entre Norte y Sur y conduciendo, en última instancia, al estallido de la Guerra Civil en 1861.