El precio del carbón fluctuó según la región y el momento de la Guerra Civil. En Richmond, Virginia, el costo osciló entre 15 y 25 dólares por tonelada en 1861.
En Nueva Orleans, Luisiana, el precio era de 18 a 25 dólares por tonelada ese mismo año.
A medida que avanzaba el conflicto, la creciente demanda y la interrupción de las redes de transporte provocaron un aumento generalizado de los precios. Para 1864, en algunas zonas el carbón alcanzó entre 40 y 50 dólares por tonelada.