Estados Unidos decidió involucrarse en el conflicto mundial de 1914‑1918 por una combinación de motivos políticos, económicos y humanitarios. A continuación se presentan las razones más relevantes:
Principales motivos de la intervención estadounidense
- Defender la libertad de los mares y garantizar la navegación sin restricciones.
- Hacer del mundo un lugar "seguro para la democracia", tal como proclamó el presidente Woodrow Wilson.
- Proteger los intereses económicos estadounidenses, incluidas las inversiones y el comercio con Europa.
- Preservar el derecho internacional y evitar la repetición de conflictos a gran escala.
- Extender la agenda progresista de Wilson y su rechazo a los regímenes autoritarios.
- Responder a los ataques de submarinos alemanes contra buques mercantes estadounidenses, como el famoso hundimiento del Lusitania.