Consecuencias principales
Desplazamiento de tribus nativas: la guerra provocó la expulsión de los pueblos indígenas de Illinois y Wisconsin, obligándolos a trasladarse a reservas establecidas en el recién creado Territorio de Iowa.
Fin de la influencia británica: con la derrota de las tribus aliadas a Gran Bretaña, disminuyó notablemente la presencia y el apoyo británico entre los pueblos al oeste del río Mississippi.
Resolución de conflictos territoriales: la victoria de los colonos facilitó la regularización de los reclamos de tierras entre los colonizadores estadounidenses y las poblaciones nativas.