En la larga y aún inconclusa lucha por la igualdad de género, uno de los hitos más importantes que todavía no se ha alcanzado es ocupar la posición de mayor poder del mundo: la presidencia de los Estados Unidos.
En la actualidad se habla mucho de la posibilidad de que Hillary Clinton llegue a ser presidenta, lo que provocaría la curiosa pregunta de cómo se llamaría su esposo, el expresidente Bill Clinton, en ese escenario. Pero nuestra historia se sitúa mucho antes.
Una pionera adelantada a su tiempo
En 1872, mucho antes de que el voto femenino fuera una realidad, una mujer valiente desafió las normas de su época y se postuló a la presidencia. Esa mujer fue Victoria Woodhull.
Primeros años y activismo
Nacida en Ohio en 1838, Woodhull fue una ferviente defensora de los derechos de las mujeres y los trabajadores, y promotora del concepto de “amor libre”. Fundó, junto a su hermana, una firma de corretaje en Wall Street y, en 1870, el periódico semanal Woodhull & Claflin's Weekly, donde se publicó la primera traducción al inglés del Manifiesto Comunista de Karl Marx.
Candidatura presidencial de 1872
El 10 de mayo de 1872, en una convención en Nueva York, Woodhull fue nominada por el recién creado Equal Rights Party como candidata a la presidencia. Propuso la igualdad de derechos para hombres y mujeres, la reforma del sistema financiero y la legalización del matrimonio libre.
Su campaña estuvo marcada por escándalos y obstáculos: propuso a Frederick Douglass, un ex‑esclavo y líder abolicionista, como vicepresidente, pero él rechazó la oferta. Días antes de la elección, Woodhull fue arrestada por publicar un artículo que acusaba al famoso ministro protestante Henry Ward Beecher de adulterio, considerado obsceno por la autoridad.
En las elecciones de 1872 no obtuvo votos en el Colegio Electoral y no existen datos fiables sobre el número de votos populares que recibió.
Legado y últimos años
A pesar de los reveses, Woodhull intentó postularse de nuevo en dos ocasiones y continuó su lucha por los derechos de las mujeres y los trabajadores. Finalmente se trasladó a Inglaterra, donde vivió sus últimos años.
Para profundizar en su biografía, se pueden consultar fuentes como el National Women’s History Museum y otras publicaciones especializadas.