La Guerra Civil Inglesa (1642‑1651)
El primer gran conflicto civil que marcó una época fue la Guerra Civil Inglesa, desarrollada en Inglaterra y Gales entre 1642 y 1651. El enfrentamiento opuso a los realistas, leales al rey Carlos I, contra los parlamentarios, liderados por Oliver Cromwell.
La raíz del conflicto fue tanto política como religiosa. Los realistas defendían la monarquía absoluta y la Iglesia de Inglaterra, mientras que los parlamentarios buscaban limitar el poder del monarca, instaurar un gobierno más representativo y reformar la estructura eclesiástica.
Tras años de batallas y tensiones, el conflicto concluyó con la captura y posterior ejecución de Carlos I en 1649. Con la muerte del rey, se proclamó la Commonwealth de Inglaterra, un régimen republicano bajo el liderazgo de Oliver Cromwell.
Este episodio histórico sentó precedentes para futuras guerras civiles y marcó un hito en la evolución de los sistemas políticos occidentales.