Esclavitud
La causa principal de la división fue la esclavitud. Los estados del Norte habían ido abolíéndola gradualmente, mientras que el Sur dependía intensamente del trabajo forzado para sustentar su economía agrícola. A medida que el país se expandía hacia el oeste, surgieron disputas sobre si los nuevos territorios permitirían la esclavitud.
Industrialización
El Norte se estaba convirtiendo en una potencia industrial, mientras que el Sur permanecía mayormente agrícola. Esta diferencia de intereses económicos profundizó la brecha entre ambas regiones.
Política
El Partido Demócrata era percibido como el partido del Sur, y el Partido Republicano como el del Norte. A medida que aumentaban las tensiones, ambos partidos se polarizaron y afianzaron sus posiciones.
Expansión hacia el oeste
La expansión de los asentamientos estadounidenses al oeste intensificó el conflicto sobre la extensión de la esclavitud a los nuevos territorios. El Compromiso de Missouri (1820) y la Ley Kansas‑Nebraska (1854) fueron intentos de conciliación que, lejos de resolver el problema, profundizaron la división.
Sentencia Dred Scott
En 1857, la Corte Suprema dictó en Dred Scott v. Sandford que las personas esclavizadas no eran ciudadanos y, por tanto, no podían demandar en un tribunal federal. Esta decisión enfureció al Norte, que la vio como una negación de derechos básicos.
Incursión de John Brown
En 1859, el abolicionista John Brown lideró un asalto al arsenal federal de Harpers Ferry con la intención de incitar una rebelión de esclavos. Aunque el ataque fracasó, avivó el temor del Sur ante una posible insurrección y aumentó la hostilidad entre ambas regiones.
Elección de Abraham Lincoln
La victoria de Abraham Lincoln en las elecciones de 1860 fue la gota que colmó el vaso para el Sur. Lincoln era percibido como una amenaza para la esclavitud; su elección impulsó la secesión de varios estados sureños y la formación de los Estados Confederados de América, preparando el escenario para la Guerra Civil.