Campamento de prisioneros de Elmira (Nueva York)
El campamento de Elmira, situado en la ciudad del mismo nombre en el estado de Nueva York, se abrió en julio de 1864 para internar prisioneros confederados. Durante su funcionamiento albergó entre 12 000 y 15 000 soldados, y sus condiciones fueron extremadamente duras: hacinamiento, falta de saneamiento, raciones insuficientes y escasas coberturas. Se estima que entre 2 500 y 3 000 prisioneros murieron allí, lo que lo convierte en uno de los campos más mortíferos de la contienda.
Campamento de prisioneros de Andersonville (Georgia)
Andersonville, oficialmente llamado Campamento de Prisioneros de Andersonville, se estableció en febrero de 1864 en el condado de Sumter, Georgia. Fue el mayor campo confederado y llegó a albergar a alrededor de 45 000 soldados de la Unión, muchos capturados en la Batalla de Gettysburg. Las condiciones superaron incluso a las de Elmira: extrema sobrepoblación, escasez de comida y agua, y atención médica prácticamente inexistente. Aproximadamente 13 000 prisioneros unionistas fallecieron, convirtiéndolo en el campo más letal de la Guerra Civil.
Ambos campos fueron objeto de críticas y protestas generalizadas por su crueldad y alta mortalidad, y sus horrores impulsaron demandas de reformas en el tratamiento de los prisioneros de guerra.