Finales del siglo XVIII
1772: Sentencia del Lord Mansfield en el caso Somerset declaró que la esclavitud no tenía respaldo en el derecho consuetudinario inglés, anulando efectivamente la esclavitud en Inglaterra y Gales.
1787: Se funda en Inglaterra la Society for Effecting the Abolition of the Slave Trade (más tarde Anti‑Slavery Society), impulsada por Thomas Clarkson, William Wilberforce y Granville Sharp.
Principios del siglo XIX
1807: El Parlamento británico aprueba la Abolition Act, que prohíbe el comercio transatlántico de esclavos dentro del Imperio.
1808: El Congreso de EE. UU. promulga la Act Prohibiting Importation of Slaves, prohibiendo la importación de esclavos desde el exterior.
Mitad del siglo XIX
1831: Rebelión de Nat Turner en Virginia, que intensifica la opinión anti‑esclavitud.
1833: El Parlamento británico aprueba el Slavery Abolition Act, abolendo la esclavitud en la mayoría de sus colonias (excepto algunas como la India).
1840: Se celebra en Londres la World Anti‑Slavery Convention, reuniendo a abolicionistas de distintas naciones.
1850: En EE. UU. se aprueba el Fugitive Slave Act, obligando a los estados del norte a devolver a los esclavos fugitivos, lo que agudiza la tensión entre norte y sur.
Finales del siglo XIX
1861‑1865: Guerra Civil estadounidense, cuyo eje central fue la esclavitud. La victoria de la Unión y la proclamación del presidente Abraham Lincoln condujeron a la 13ª Enmienda (1865), que abolió la esclavitud en EE. UU.
Siglo XX
1926: La Convención sobre la Esclavitud de la Sociedad de Naciones declara formalmente la abolición de la esclavitud a nivel internacional.
El movimiento abolicionista ganó fuerza gracias al trabajo incansable de individuos, organizaciones y activistas que denunciaron la crueldad e injusticia del sistema esclavista. Su presión colectiva modificó la opinión pública, influyó en políticas gubernamentales y, finalmente, llevó a la abolición de la esclavitud en gran parte del mundo.