Grandes Llanuras
Extensas y abiertas: Las Grandes Llanuras se extendían cientos de kilómetros sin puntos de referencia, lo que provocaba que los viajeros se perdieran o tuvieran que dar la vuelta.
Escasez de agua: El clima semiárido hacía que los manantiales y pozos fueran escasos, obligando a planificar meticulosamente la ruta para garantizar el abastecimiento.
Vientos fuertes: Las corrientes de aire alcanzaban gran velocidad, dificultando la marcha y aumentando el riesgo de accidentes.
Manadas de bisontes: Las vastas manadas podían asustarse y embestir, poniendo en peligro a los viajeros.
Posibles ataques de pueblos indígenas: Algunas tribus nativas eran hostiles a los colonos blancos, por lo que los viajeros debían permanecer alerta.
Provincia de Cuenca y Cordillera (Basin and Range)
Cordilleras fragmentadas: La zona está salpicada de numerosas cadenas montañosas que resultan difíciles y peligrosas de cruzar.
Cañones profundos: Los desfiladeros estrechos y profundos dificultan el paso y pueden ser mortales.
Desiertos: Áreas desérticas extremadamente calurosas y secas complican la travesía.
Escasez de agua: Al igual que en las Llanuras, el clima semiárido implica pocos recursos hídricos, obligando a una cuidadosa planificación.