Delaware
Delaware era un estado esclavista, pero no se separó de la Unión. Su economía estaba estrechamente vinculada al Norte, y su pequeño territorio hacía inviable una ruptura. Además, el temor a una posible invasión del ejército federal desalentó cualquier intento de secesión.
Kentucky
Kentucky también mantenía la esclavitud, pero conservó la lealtad a la Unión. La presencia de una numerosa población unionista, sus fuertes lazos comerciales con el Norte y el riesgo de una ocupación militar impidieron que el estado se uniera a la Confederación.
Maryland
Maryland, situado entre Washington D.C. y el Norte, era esclavista pero permaneció en la Unión. Su posición estratégica, sus vínculos económicos con el Norte y la gran cantidad de residentes favorables a la Unión fueron factores decisivos. El gobierno federal incluso colocó tropas en el estado para asegurar su lealtad.
Missouri
Missouri, conocido como “estado frontera”, también practicaba la esclavitud sin separarse. Los lazos comerciales con el Norte, una considerable mayoría de unionistas y el miedo a una invasión federal mantuvieron al estado dentro de la Unión, aunque su población estaba profundamente dividida.
Conclusión
En los cuatro casos, la combinación de intereses económicos con el Norte, la presencia de una importante población unionista y la amenaza de intervención militar federal fueron suficientes para que, pese a ser estados esclavistas, no se unieran a la Confederación.