En 1910, Estados Unidos contaba con siete territorios bajo su jurisdicción:
- Alaska
- Hawái
- Puerto Rico
- Guam
- Samoa Americana
- Zona del Canal de Panamá
- Islas Filipinas
Estos territorios, aunque no eran estados, estaban bajo la soberanía estadounidense y desempeñaban roles estratégicos y económicos importantes.