Durante la Guerra Civil estadounidense (1861-1865) el gobierno no buscó devaluar la moneda de forma deliberada; la pérdida de valor del dólar fue consecuencia de las medidas financieras adoptadas para financiar el conflicto y de la propia interrupción económica que provocó la guerra.
Factores que provocaron la devaluación
1. Expansión de la oferta monetaria
Para costear la guerra, el gobierno imprimió grandes cantidades de papel moneda conocidos como "greenbacks". Al aumentar la cantidad de dinero sin que creciera la producción de bienes y servicios, se generó inflación y el valor del dólar disminuyó.
2. Suspensión de la convertibilidad en metales preciosos
En diciembre de 1861 se suspendió la conversión de los billetes en oro y plata, abandonando efectivamente el patrón oro-plata. Al romperse el vínculo entre la moneda y los metales preciosos, la confianza en el dólar se redujo y su valor se erosionó.
3. Perturbaciones económicas por la guerra
El conflicto interrumpió el comercio, el transporte y la producción nacional, reduciendo la oferta de bienes y servicios. La escasez frente a una demanda sostenida provocó alzas de precios que contribuyeron a la devaluación.
4. Endeudamiento gubernamental
El Estado recurrió a la emisión de bonos para obtener recursos de bancos, empresas y particulares. El elevado nivel de deuda, sin un plan claro de pago, aumentó la incertidumbre y presionó a la baja el valor del dólar.
Como resultado, el dólar perdió valor frente a monedas extranjeras, especialmente la libra esterlina y el franco francés, generando inflación, aumento de precios e inestabilidad financiera durante y después del conflicto.