Contexto histórico
La Convención de Filadelfia de 1787 no fue un golpe constitucional, sino una asamblea de delegados elegidos por los trece estados originales de EE. UU. Su objetivo era revisar los Artículos de la Confederación, la primera carta magna del país.
Procedimiento de la Convención
Los delegados fueron nombrados por las legislaturas estatales y se reunieron en sesiones cerradas para debatir y proponer cambios. El trabajo culminó con la redacción de un documento totalmente nuevo: la Constitución de los Estados Unidos.
Ratificación
Para entrar en vigor, la Constitución debía ser aprobada por al menos nueve estados. Tras un proceso de discusión y aprobación, los trece estados la ratificaron, y la nueva carta magna entró en vigor en 1789.