Objetivo de la política de asimilación
Durante el siglo XIX y principios del XX, el gobierno de los Estados Unidos implementó una política de asimilación dirigida a los pueblos nativos americanos.
El propósito principal era integrar a los indígenas en la sociedad blanca dominante, al tiempo que se buscaba desmantelar sus culturas y identidades tribales.
Esta estrategia se materializó a través de escuelas residenciales, leyes que prohibían prácticas tradicionales y la reasignación de tierras.