Frentes principales
Frente Occidental: Fue el teatro de operaciones más importante, extendiéndose desde el Mar del Norte hasta la frontera suiza. Las batallas fueron intensas y sangrientas, con millones de bajas.
Frente Oriental: Se extendió desde el Mar Báltico hasta el Mar Negro. Aunque también fue muy violento, el frente era más móvil, con grandes avances y retrocesos.
Frente Meridional: Incluyó los combates en los Balcanes, Oriente Medio y el norte de África. Fue menos intenso que los frentes occidental y oriental, pero tuvo una relevancia estratégica notable.
Frente Naval: Comprendió las acciones en el Atlántico, Pacífico e Índico. Aunque la intensidad fue menor que en tierra, el enfrentamiento naval, sobre todo en el Atlántico, fue decisivo; los submarinos alemanes hundieron miles de buques aliados.
Otros frentes
Frente Italiano: Se desarrolló en los Alpes y a lo largo del río Isonzo. Las batallas fueron duras, pero el frente quedó estancado gran parte del conflicto.
Frente Rumano: Tuvo lugar en Rumanía. Fue intenso y culminó con la derrota rumana en 1916.
Frente del Cáucaso: Se libró en las montañas del Cáucaso. Terminó con una victoria rusa en 1917.
Frente Mesopotámico: Se desarrolló en la actual Irak. Fue intenso y concluyó con la victoria británica en 1918.