Mujeres y niños
Durante la Revolución Industrial, mujeres y niños laboraban en fábricas, minas y molinos textiles. Recibían salarios mucho más bajos que los hombres y estaban expuestos a condiciones de trabajo duras e inseguras.
Hombres
Los hombres trabajaban principalmente en fábricas, siderúrgicas, astilleros y otros entornos industriales. Realizaban labores físicas exigentes y también estaban expuestos a ambientes peligrosos, aunque sus salarios solían ser superiores a los de mujeres y niños.
Aprendices
El sistema de aprendizaje era muy común. Jóvenes se formaban bajo la tutela de un artesano experimentado mediante un contrato formal. Los aprendices trabajaban largas jornadas y cobraban poco, pero adquirían habilidades valiosas que les abrían mejores oportunidades laborales en el futuro.