Conflicto creciente entre árabes y judíos
La Declaración Balfour provocó un aumento significativo de las hostilidades entre árabes y judíos en la zona. Gran Bretaña se comprometió a crear un hogar nacional judío en Palestina, aunque la mayoría de la población local era árabe.
Este compromiso generó temores entre la población árabe de ser desplazada o perder sus tierras ante la llegada de inmigrantes judíos. Desde entonces, la rivalidad entre ambas comunidades ha perdurado y sigue influyendo en la política del Oriente Medio actual.