Respuesta
El mayor flujo migratorio hacia América entre 1492 y 1820 estuvo compuesto por personas de origen africano, traídas a la fuerza como esclavas. La trata transatlántica de esclavos trasladó a millones de africanos al Nuevo Mundo, donde fueron obligados a trabajar en plantaciones, minas y otras industrias.
Este movimiento forzado superó en número a cualquier otra ola migratoria de la época, marcando profundamente la demografía, la cultura y la historia de los continentes americano y africano.