La economía de la colonia de New Hampshire se basaba en varias actividades que le permitían generar ingresos y sustentar a su población.
1. Pesca y caza de ballenas
La abundancia de bacalao atlántico, caballa y otras especies hizo de la pesca una industria clave. Puertos como Portsmouth y Dover exportaban bacalao salado y otros productos pesqueros a mercados transatlánticos. La caza de ballenas, especialmente de cachalotes y ballenas francas, también era importante por el valioso aceite que producían.
2. Madera y construcción naval
Los extensos bosques proveían madera de alta calidad. La colonia enviaba troncos, tablas, mástiles y otros productos a Inglaterra, las Indias Occidentales y otras colonias. Además, astilleros en Portsmouth y otras localidades construían barcos para comercio y pesca.
3. Agricultura
La producción agrícola garantizaba la autosuficiencia y el comercio local. Se cultivaban trigo, maíz, avena y cebada, y se criaba ganado como vacas, cerdos y ovejas. Los excedentes se exportaban o se utilizaban para pagar impuestos.
4. Comercio y mercaderías
New Hampshire mantenía relaciones comerciales con otras colonias, Inglaterra y el Caribe. Exportaba pescado, madera y productos agrícolas, e importaba manufacturas, textiles, ron y azúcar. Puertos como Portsmouth y Newcastle eran centros de intercambio.
5. Manufactura artesanal
Pequeñas industrias locales complementaban la economía: aserraderos, molinos de grano, fundiciones de hierro y curtidurías. Estos productos servían tanto al consumo interno como a la exportación.