Reclutamiento en el Norte (Unión)
Alistamiento voluntario: Al inicio del conflicto, la mayor parte de los soldados de la Unión eran voluntarios motivados por el patriotismo y el deseo de defender la unión. Provenían mayormente de áreas urbanas y sentían deber y lealtad al país.
Conscripción: Cuando la guerra se alargó y las bajas aumentaron, el gobierno unionista aprobó la Ley de Reclutamiento de 1863, que obligaba a servir a los hombres de 20 a 45 años, tanto ciudadanos como inmigrantes. Los reclutas podían evitar el servicio pagando una cuota de 300 dólares o encontrando un sustituto.
Reclutamiento en el Sur (Confederación)
Alistamiento voluntario: Al principio, la Confederación también dependió de voluntarios, impulsados por el sentido de identidad regional y la defensa de su modo de vida.
Conscripción: La Confederación adoptó la conscripción más tarde, en 1862, mediante la Ley de Conscripción Confederada, que obligaba a los hombres blancos de 18 a 45 años a servir. Se concedían exenciones a clérigos, médicos y funcionarios gubernamentales.
En resumen, ambas partes combinaron voluntariado y conscripción, pero la Unión aplicó la conscripción de manera más eficaz y logró mantener ejércitos más numerosos.