Preservar la Unión
El objetivo primordial era mantener la integridad territorial de los Estados Unidos y evitar la secesión de los estados del sur, considerada un acto ilegal e inconstitucional que amenazaba la existencia del país.
Abolir la esclavitud
Aunque al inicio de la contienda no era el objetivo explícito, la emancipación se volvió central. La Proclamación de Emancipación de enero de 1863, firmada por el presidente Abraham Lincoln, declaró libres a todos los esclavos en territorios controlados por la Confederación.
Restaurar la autoridad federal
La Unión buscó reinstaurar el control del gobierno federal sobre los estados que se habían separado, derrotando a las fuerzas confederadas, ocupando el territorio sureño y garantizando que esos estados permanecieran dentro de la unión.
Fomentar la democracia y la igualdad
Si bien no era un objetivo exclusivo, la guerra impulsó profundos cambios democráticos. La victoria de la Unión allanó el camino para la abolición de la esclavitud, ampliando los derechos civiles de los afroamericanos y reforzando los principios democráticos y la autoridad del gobierno federal.