Movilización
En 1917 se aprobó la Ley del Servicio Selectivo, que obligó al registro y al reclutamiento de varios millones de hombres para el Ejército de EE. UU.
Despliegue de tropas
Más de dos millones de soldados fueron enviados a Europa bajo el nombre de Fuerzas Expedicionarias Americanas (AEF), bajo el mando del general John J. Pershing.
Los primeros combates de los soldados estadounidenses en Francia comenzaron en octubre de 1917, y desempeñaron un papel decisivo en batallas clave como la Ofensiva de Meuse‑Argonne.
Ayuda material y financiera
Estados Unidos otorgó enormes préstamos a los Aliados (Reino Unido, Francia y otros), ascendiendo a miles de millones de dólares, y suministró grandes cantidades de alimentos, municiones y otros recursos esenciales.
Innovaciones tecnológicas
El país introdujo y empleó nuevas tecnologías militares, incluidos tanques, aviones y artillería de largo alcance.
Apoyo popular y propaganda
Se impulsó la opinión pública a favor del conflicto mediante campañas de propaganda, jornadas de alistamiento y la venta de bonos de la Libertad.
Negociaciones de paz y armisticio
En los últimos meses de la guerra, las fuerzas estadounidenses avanzaron significativamente, contribuyendo a la retirada de las líneas alemanas.
Representantes de EE. UU. participaron activamente en las negociaciones que culminaron con el Armisticio de 1918, que puso fin formal al conflicto.