Transporte
La invención de las locomotoras de vapor y la construcción de extensas redes de canales y ferrocarriles revolucionaron el transporte, permitiendo que personas y mercancías se desplazaran con mayor rapidez y facilidad a lo largo del país.
Comunicación
El desarrollo del telégrafo y la difusión masiva de los periódicos hicieron posible la comunicación a larga distancia y mantuvieron a la población informada sobre los acontecimientos más relevantes.
Industrialización
El auge de las fábricas y la producción en serie transformó la economía estadounidense, generó nuevos empleos y oportunidades, y elevó el nivel de vida de muchos ciudadanos.
Estas tres áreas fueron los motores del cambio que definieron la América del siglo XIX.