Los pueblos indígenas del suroeste del desierto comerciaban una gran variedad de productos, entre los que destacan:
Alimentos
- Frijoles de mezquite, maíz, calabaza, frutos de nopal, pescado y carne de caza.
Minerales y piedras
- Turquesa, cobre, obsidiana y pedernal.
Cerámica
- Vasijas utilitarias y piezas ceremoniales de diferentes tipos.
Textiles
- Mantas, túnicas y taparrabos de algodón y lana.
Joyas
- Collares, pulseras, pendientes y cuentas hechos con conchas, piedras y metales.
Cestería
- Canastas y esteras tejidas a mano.
Productos animales
- Pieles, pelajes, plumas y herramientas de hueso.
Objetos ceremoniales y religiosos
- Fetiches, máscaras y bolsas medicinales.